El miedo es definido como una sensación nada placentera al percibir el riesgo de peligro, sin importar que éste sea real o no. También puede ser descrito como extrema aversión a ciertas condiciones u objetos, como por ejemplo el miedo a la obscuridad, a las ratas, a la soledad o a las cucarachas, aunque en estas situaciones es mayormente conocido como fobia.
Existen 3 etapas de miedo, las cuales varían en intensidad de persona a persona. En caso de que estos miedos no sean manejados por quien los sufre de manera correcta, pueden ocasionar problemas sociales.
Algunos filósofos consideran al miedo como una emoción inútil capaz de ocasionar solamente consecuencias perjudiciales. Otros creen que funge como aviso de peligro.
Las tres etapas del miedo son:
1.- Desconfianza
Es considerado una etapa donde quien la padece está precavido, por si ocurre algo inesperado o desagradable. Por ejemplo, al pasar por donde hay un perro bravo, aunque esté amarrado.
2.- Paranoia
Este término se utiliza al describir la sensación de creerse perseguido, lo cual puede ocasionar cambios radicales de comportamiento hasta llegar a la compulsión extrema.
3.- Terror
Es la más intensa de las etapas del miedo, y se origina al sentir la amenaza de un peligro inmediato.
Ahora bien, por azares del destino, del ADN y de gustos personales, cada quien reacciona ante la misma situación de manera distinta, sin embargo, hay comportamientos similares generalizados ante ciertos estímulos. Veamos, la pregunta es ¿sabemos manejar el miedo con sabiduría? Analicemos las siguientes reacciones comunes.
• Es de noche y uno está acostado durmiendo, de repente se escucha un sonido extraño que nos despierta, ¿qué hacemos?
a) Nos tapamos con la sábana
Muy bien, bravo. ¿De qué nos sirve eso? ¿Acaso la sábana es antibalas, si acaso viene un tipo con un cuchillo cebollero no va a poder atravesarla, o se va a deshacer al tocar la sábana?
b) Miramos debajo de la cama
Suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿para qué nos asomamos? ¿Qué ganamos? Solamente provocarnos un infarto, el cual nos merecemos por ser tan ingenuos. ¿Y si nos encontramos a alguien debajo de la cama, qué le diremos? "Buenas noches, ¿qué anda haciendo, asesinando? Pero por favor pásele, ¿gusta algo de tomar?".
c) Miramos dentro del clóset.
A ver, ¿habrá alguien que quepa dentro de un clóset feo, apestoso, y lleno de cosas viejas y aparte de eso, con entrepaños? Pero si ni siquiera nuestra ropa cabe bien, ¿cómo se va a meter un tipo ahí adentro?
d) Nos hacemos los dormidos
Genial, cuánta astucia la nuestra. ¿Qué acaso el mono que nos quiere matar va a decir, "Chín, está dormido, mejor regreso mañana", y nos va a tapar bien?
e) Nos levantamos en calzones
Y vamos, ilusos, a preguntar : "¿Hay alguien ahí?" Ajá, hasta creemos que si hay alguien, va a ser tan imbécil para contestar. Lo mejor es cuando llegamos a la conclusión de que si hay alguien, sólo puede estar en el baño, porque lo demás ya lo registramos, ¿y qué hacemos entonces? En lugar de encerrarlo, asomamos la cabezota poco a poco, dándole todo el chance del mundo al chango que está ahí, para darnos un buen machetazo, el cual, por cierto, bien merecido tendríamos.
f) Empezamos a pensar en fantasmas
¿Y qué es lo que hacemos al respecto? Claro, el mejor antídoto del mundo para seres de ultratumba, empezamos a cantar, como si con la canción fea y naca que nos gusta y con nuestra desafinada voz fuéramos a aterrorizar al ente gacho que nos quiere matar de un susto.
• Vamos caminando por la calle en la noche, de pronto vemos a alguien y pensamos que nos va a asaltar
Nos cambiamos de acera. Seguro que si es un delincuente, pensará: "Híjole, qué mala suerte. Otro más que se ha cruzado la calle, ahora no podré robarle, qué nochecita llevo".
Pero, ¿porqué hacemos esto? ¿Acaso los ladrones sólo roban a los que están en nuestra acera?
• No hay que olvidar que unidas a nuestras incoherentes reacciones, están las que tiene el cuerpo por su propia cuenta. Analicemos.
a) Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos?. Ponemos el trasero tan duro como el acero que la aguja rebota. Sabemos que nos va a doler más, pero ahí vamos a apretar con todas nuestras fuerzas.
b) Otra reacción igual de irracional es la de quedarnos paralizados. Si viene un coche hacia nosotros y está a punto de atropellarnos, ésto es todo lo que se le ocurre a nuestro cuerpo hacer, quedarse inmóvil, como si el auto se intimidara con nuestra presencia y fuera a detenerse.
c) Nos encontramos frente a un perro que parece pony, nos empieza a ladrar y a mostrar las fauces, ¿qué hacen nuestras piernas? Se congelan, y es entonces cuando mentalmente empezamos a repetir "calma perrito, tranquilo", como si el animal fuera telepático y leyera nuestros pensamientos.
Estas y otras demás idioteces hacemos cuando el miedo nos embarga, lo cual es normal y a todos nos sucede, pero no por ello deja de dar risa cuando lo analizamos.
Bien, una vez asentado ese punto, debo aclarar que el miedo puede resultar una buena terapia desestresante y en ocasiones hasta divertida. ¿Cuántas veces no nos hemos subido a una montaña rusa por mero placer, a sabiendas de que se siente horrible andar allá arriba y de repente bajar, provocando un movimiento visceral capaz de bañar a un ejército? ¿O qué decir de las casas de espantos en ferias y centros comerciales? A esas entramos convencidos de su propósito, asustarnos, pero ahí vamos como ovejas, uno tras otro, haciendo fila con tal de entrar. Peor aún, pagamos por ello.
He aquí mi lista de 10 películas que a mi juicio no deben faltar, año tras año, para pasar un Octubre placentero. Recordemos que el miedo puede ser muy divertido, siempre y cuando sea bien encausado. La lista se las hago llegar para que busquen las cintas con anticipación, porque no hay nada más frustrante que ir a rentar una película específica y terminar llevando a casa otra porque la que buscábamos no estuvo.
Enjoy!
1.- An american werewolf in London
Dirigida por John Landis. Con David Naughton, Griffin Dunne y Jenny Agutter
2.- Halloween
Dirigida por John Carpenter. Con Jamie Lee Curtis, Donald Pleasence y P.J. Soles
3.- Friday the 13th
Dirigida por Sean S. Cunningham. Con Kevin Bacon, Betsy Palmer y Ari Lehman
4.- The Exorcist
Dirigida por William Friedkin. Con Linda Blair, Ellen Burstyn y Max von Sydow
5.- The Blair Witch Project
Dirigida por Daniel Myrick y Eduardo Sánchez II. Con Heather Donahue, Michael Williams y Josh Leonard
6.- The Shining
Dirigida por Stanley Kubrick. Con Jack Nicholson, Shelley Duvall y Danny Lloyd
7.- The Fog
Dirigida por John Carpenter. Con Jamie Lee Curtis, Adrienne Barbeau y Janet Leigh
8.- The Wolf Man
Dirigida por George Waggner. Con Bela Lugosi, Maria Ouspenskaya y Lon Chaney Jr.
9.- Nosferatu
Dirigida por F.W. Murnau. Con Max Schreck, Gustav von Wangenheim y Hutter Greta Schröder
10.- Más negro que la noche
Dirigida por Carlos Enrique Taboada. Con Lucía Méndez, Helena Rojo y Susana Dosamantes
Por cierto, en referencia a las cintas de esta lista que tienen secuelas o remakes, es bajo su propio riesgo el verlas, yo sugiero las originales.